lunes

Allá van los renegados que claman por ver el sol otra vez
suspirando mientras sus pies salpican a tientas
lo que les dejó la escarcha
cuando bajan por las praderas
rumbo a quién sabe dónde.

¿No sería preciso detenerse?
pues de tanto andar el humo se desvanece
mientras atrás van quedando las marcas,
las marcas que les niega la razón.

Darle un nombre sería navegar contra ella,
mientras a paso lento se asoma
la incredulidad de los necios
que le niegan la sonrisa a las estrellas.

Aparecen por las ventanas
los cantos que ayer nos hacían reír
cuando el sol brillaba de nuestro lado
antes, cuando éramos inconscientes
Supongo que mejor será dejar atrás
no sin antes aplastar la abulia que nos arrastra.

!Gritemos porque hoy estamos muertos!
Que cada flor que se abra se una a nuestra muerte
para que cada día antes de que se posen los vagabundos
recordemos que todo lo que tenemos aquí
no vale nada,
pues estamos muertos.

Coge a tu alma más cercana de la mano y gritemos juntos
pues estamos muertos
arrollados por el pasado
mutilados en vastos prados.

No vuelvas la mirada
sin antes recordar
que aunque nuestras miradas se confundan
seguimos muertos.

viernes

Hoy voy a correr descalzo,

cogeré un cuchillo, te tomaré del brazo.

Te agarraré a patadas, te partiré la cara en siete semanas.

Me subiré al auto, partiré arrancando pues me asusta un quebranto.                                                

Haré un hoyo en el patio, subiré la escalera, lanzaré un garabato.                                                                                                                      

Me cortaré las manos, me arrancaré los dientes, me tatuaré un ariete.

Te llamaré distante para acariciarte. Te tomaré la mano, te ensartaré un rosario, daremos mil vueltas como un rebaño.

Te envolveré en blancas sábanas perfumadas con flores satinadas.

Te enterraré dos dados, me cortaré una oreja, se la daré a una anciana mientras se aleja.

Donaré mis órganos, me sacaré la piel, me esconderé entre las ramas, me rociaré de miel.